CONFIEP

Comunicaciones

Preocupaciones por el Viejo Continente

Por Óscar Rivera, Presidente de ASBANC.

30/1/12 Gestión. Inicio estas líneas luego de conocer que el FMI rebajó las perspectivas de crecimiento económico de Latinoamérica para el 2012 y 2013 a un 3.3% y 3.9%, respectivamente. De acuerdo a su informe “Perspectivas Económicas Mundiales”, el FMI prevé que el crecimiento de Latinoamérica se verá afectado por un entorno global aún con riesgos debido a la crisis en Europa.

En efecto, la situación en Europa resulta sumamente compleja. Pese a que en diciembre el Banco Central Europeo prestó a bajo costo la impresionante cifra de 489 mil millones de euros a un plazo de tres años a más de 500 bancos de la zona euro con el objetivo de, según señaló su presidente Mario Draghi, prevenir una contracción crediticia, aún el mercado crediticio europeo no recupera la confianza de sus agentes para reimpulsar la oferta de créditos.

Para dificultar más aún los problemas europeos, la calificadora de riesgos Standar & Poor’s, tomando en consideración los efectos de las crisis financiera sobre la economía real, ha reducido la calificación AAA de Francia por primera vez en su historia, junto con ocho países europeos. 

Ante dicha situación vale preguntarse cómo se encuentra el sistema crediticio peruano. La respuesta no podría ser mejor. En el 2011 los créditos registraron un record histórico de US$ 47,618 millones, en especial los créditos dirigidos a las pequeñas y microempresas, sector donde anida la capacidad emprendedora del país, los cuales totalizaron en conjunto US$ 5,047 millones. Adicionalmente, un mayor número de peruanos hizo uso de los productos bancarios, con lo cual la profundización financiera, medida como créditos como porcentaje del PBI, llegó a 26% en setiembre 2011, según cifras disponibles, y la morosidad registró 1.47% al finalizar el 2011. 

¿Somos vulnerables a la crisis financiera internacional? Al formar parte de una economía globalizada no podemos negar que nuestro sistema financiero, como nuestra economía, está expuesto a los vaivenes internacionales. Por ello no podemos bajar la guardia. Es importante que mantengamos políticas que alienten la inversión privada y concreten la inversión pública. Asimismo debemos continuar incentivando la oferta crediticia y un mayor acceso al crédito. Dotemos a los peruanos de las herramientas necesarias para enfrentar tiempos difíciles.