CONFIEP

Comunicaciones

Banca celular

Por Diego De la Torre, Presidente del Pacto Mundial Perú

16/2/12 El Comercio. El Perú ha sido una historia de éxito los últimos veinte años, en particular desde que estamos en plena gimnasia democrática donde la libertad política y económica han modernizado nuestras instituciones y han sometido a nuestras élites empresariales a una sana presión competitiva que las ha hecho más eficientes.

También nuestras élites políticas son escudriñadas atentamente por los medios y la ciudadanía, lo que está mejorando, a pesar de escandalosas excepciones, la gestión pública. Hace unos días compartí con Renzo Rossini, gerente general del BCR, un panel sobre las perspectivas de la economía peruana y mundial. Si alguien hubiese imaginado una presentación como la que hizo hace 15 años, hubiese dicho que estaríamos haciendo ficción política y económica al más puro estilo de Julio Verne.

Ver que el Perú tiene mejores indicadores macroeconómicos que varios países desarrollados y que estos se asemejan a Latinoamérica en su irresponsabilidad fiscal de los años ochenta parece una película de ficción. Esto ya se vislumbraba en el US-Investment Forum del 2008, organizado por nuestro entonces embajador en EE.UU. Felipe Ortiz de Zevallos. En ese evento, empresarios y banqueros americanos veían con asombro el sensato y eficiente manejo económico del Perú.

Hemos aprendido a ser serios y predecibles. No perdamos esa reputación por tentaciones populistas y decisiones no basadas en criterios técnicos y científicos. Obviamente que parte de ese éxito es el desarrollo de islas de modernidad y eficiencia en el sector público como el MEF, BCR, Indecopi y la Sunat. 

Tenemos la suerte de tener un Rolls Royce en el BCR con Julio Velarde a la cabeza y un Maseratti en la gerencia general con Renzo Rossini. Este Maseratti, me refiero a Renzo Rossini, hizo una invocación a la banca peruana durante su reciente presentación que merece ser tomada en cuenta. Me refiero al desarrollo más agresivo de la banca celular o móvil que promovería la formalización e integración a la modernidad de miles de peruanos que viven y producen en zonas apartadas y donde se concentra la pobreza.

Es impresionante el costo de la bancarización y logística de pagos en zonas aisladas. Me aúno al pedido de Renzo a los banqueros que operan en el Perú para desarrollar plataformas informáticas más inclusivas mediante la banca celular. Es ahí donde habría que canalizar la creatividad y el capital financiero e intelectual de los bancos. Sería un gran servicio al Perú, en especial a los más necesitados.