¿Una medida a la medida de quién?
Por Eduardo Ferreyros, gerente general de COMEXPERU
25/7/12 El Comercio. Imaginemos en China a un preocupado grupo de productores de uvas que perciben un importante incremento de las importaciones de uvas peruanas y recurren a alguna autoridad para gestionar barreras contra nuestras uvas porque “afectarían” su producción. Sugieren que se inicie de oficio una investigación por dumping, y el “Indecopi chino”, presionado por altos funcionarios, inicia dicha investigación, pero ya no solo contra las uvas, sino contra todas las frutas peruanas, para luego de una “investigación” ir directo contra las uvas.
El dumping es la práctica de una empresa que ofrece su producto a un menor precio del que lo vende normalmente en su propio país. Siendo así, ¿cómo se presume que todos los productores de un sector de un país, ya sea textil o agrícola, estarían incurriendo en tal práctica? Igualmente, ¿cómo justificar que se castigue a todos los exportadores de fruta peruanos porque una empresa vende uvas a China con precios dumping?.
La producción de prendas de vestir en el Perú guarda una estrecha relación con sus exportaciones y varía según la demanda externa y no tanto según la interna. Por ello, las importaciones no son el principal problema que se dice tienen hoy los productores, sino el ambiente de incertidumbre y desaceleración internacional, y de paso, cuestiones climáticas…el invierno no llega.
Luego de la crisis externa del 2009, el sector se viene recuperando firmemente. Durante el 2010 y el 2011 la producción aumentó un 16,3% y un 15,9% y el empleo creció un 10% y un 2%, respectivamente, hasta alcanzar un valor de US$ 2.394 millones y 62.293 puestos de trabajo en el 2011.
A pesar de este escenario, tal parece que hay quienes no están convencidos de los beneficios de la competencia y el libre mercado, tanto para el desarrollo de una industria fuerte como para los beneficios directos al consumidor final.
Resulta que la Comisión de Fiscalización de Dumping y Subsidios del Indecopi dispuso iniciar, de oficio, una investigación por dumping a las importaciones de prendas de vestir y complementos de China. Para que pueda ser aplicado debe probarse el dumping, la existencia de daño a la producción nacional y la relación casual entre ellos. ¿A cuántos productos? A 276 partidas arancelarias, cuando en la práctica dicha comisión analiza por semestre, en promedio, un máximo de 15 partidas por caso.
¿Tiene la comisión la capacidad de recursos, humanos y de capital, para técnicamente llevar a cabo semejante tarea? ¿Podrá demostrar esas condiciones para 276 productos diferentes?.
Lo que resulta aun más preocupante es que basta con hacer un análisis de las partidas investigadas, en el marco del informe inicial presentado, y utilizar criterios técnicos básicos como: el desempeño de sus importaciones en el 2011; el crecimiento promedio anual, del período 2009-2011, vs. el crecimiento promedio anual de las exportaciones totales al mundo, y , la representatividad de las compras de cada uno de los 276 productos, con relación a las compras totales del Perú, para llegar a la conclusión de que la mitad de las partidas “investigadas” son irrelevantes para el comercio textil con China. ¿Y todo esto para qué? Para beneficiar a algunos productores eliminando toda competencia (tiempos que ya hemos vivido), perjudicándonos a todos y vulnerando nuestro derecho a optar por el producto que a nuestro libre entender nos ofrece mayores beneficios en precio y calidad. Eso representa una pésima señal para el libre mercado y la relación con China, el principal comprador de productos peruanos.
El solo anuncio de iniciar una investigación así, estaría generando ya efectos disuasorios contra las importaciones de prendas de vestir y complementos.
Las empresas importadoras lo pensarán bastante antes de embarcarse a realizar compras del exterior, bajo la amenaza de tener que pagar sobre-costos imprevistos que no podrán trasladarnos a todos los consumidores.
Así se piensa dejar la cancha libre para algunos productores que tendrían el mercado para ellos solos. Provecho.