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Revelaciones y cifras de la Cuarta encuesta sobre la corrupción en el Perú

Por Proética.



1/10/06. La lucha contra la corrupción en el Perú exige una acción más integral pues este flagelo se encuentra presente en casi todos los estratos del país, y requiere además un mejor conocimiento sobre el terreno que se pisa, por este motivo el Consejo Nacional Para la Ética Pública (ProÉtica) y la CONFIEP, en su rol de Secretaría Técnica de la Red del Pacto Mundial en Perú presentaron la Cuarta Encuesta Nacional sobre la Corrupción, que nuevamente arrojó cifras impresionantes.

(Acceder a Encuesta)

Esta encuesta revela los principales problemas que afecta al país, las instituciones percibidas como más corruptas, la profundidad y alcances de la percepción de la corrupción nacional y regional para los peruanos. Además los niveles de corrupción en las instituciones públicas y las expectativas de los peruanos sobre la corrupción en el Perú. 

Por ejemplo, la encuesta, que se desarrolló del 2 al 22 de septiembre, entre 5,831 jefes de hogares de todos los niveles socioeconómicos de 33 ciudades del país, reveló que la corrupción sigue siendo el cuarto problema que más afecta al país, después del desempleo, la pobreza y delincuencia. Sin embargo, esta percepción puede variar dentro de poco, pues según la misma encuesta, tanto el desempleo y la pobreza van bajando en gravedad con respecto a una encuesta similar del año 2002, mientras que la delincuencia y la corrupción se tornan más graves. 

Otro dato interesante es que las instituciones más llamadas a lidiar contra la corrupción, como el Poder Judicial y la Policía Nacional, son al mismo tiempo las más consideradas como corruptas o muy corruptas (73% y 68% respectivamente). La Defensoría del Pueblo aparece como la institución con más credibilidad para combatir la corrupción, sobre todo al interior del país.

Global Compact: El pacto contra la corrupciónSe reconoce ampliamente que la corrupción es uno de los mayores desafíos que enfrenta el mundo: es un gran obstáculo para el desarrollo, tiene una influencia corrosiva sobre la trama social y un riesgo muy costoso para los negocios de las empresas. Puede conducir a malas gestiones ambientales, a socavar los estándares laborales y restringe el acceso a los derechos humanos más básicos. Las prácticas corruptas también acompañan y facilitan el tráfico de drogas y el lavado de dinero y las transferencias internacionales ilícitas de divisas. 

Una serie de factores ha propiciado que la comunidad empresarial tome una posición más fuerte contra la corrupción. La confianza de los inversores públicos se ha visto erosionada por una ola de escándalos en relación a la ética empresarial. 

Conciente de esta realidad que no conoce fronteras, el Pacto Mundial de las Naciones Unidas surgido como una iniciativa del Secretario General de la ONU, para lograr un mayor compromiso ético y acción de los empresarios de todo el mundo en materia de Derechos Humanos, Trabajo y Medio Ambiente, decidió incorporar en el 2004 un nuevo principio que afirme la transparencia y sana competencia que debe regir en el mundo de los negocios y rechace a la vez a la corrupción en todas sus formas. 

Se trata del 10mo Principio del Pacto Mundial que a la letra afirma lo siguiente: “Las empresas trabajarán en contra de la corrupción en todas sus formas, incluidas la extorsión y el soborno”